No sólo hay que alzar la voz, hay que saber qué decir también; sobre todo, saber cómo decirlo.
Por eso el tan sonado "Boom Latinoamericano", por eso su éxito. ¡Claro! cómo no iba a hacer ruido un movimiento literario así si algunos de los escritores latinoamericanos (en el exilio, por supuesto), decidieron comenzar a escribir sobre la denuncia social -ya vemos que no sólo Fray Bartolomé años atrás-, sobre eventos 'irreales' y apoyándose en un lenguaje contundente, fuerte.
Al leer novelas escritas durante el boom, nos abraza una ola de magia, mezclada a veces con crudeza. Nos adentramos a un mundo de metáforas excelentemente estructuradas, inteligentes e increíblemente bellas.
En Rayuela, por ejemplo, la belleza de la historia entre Oliveira y la Maga, a la par con la forma en que está escrita, logran que quien la esté leyendo se emocione al grado de querer saber qué va a pasar después, pero a su vez sin querer que termine, sin llegar al final.
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