lunes, 26 de abril de 2010

Nocturno III

Asunción Silva logra en su poema "Nocturno III" una unión de diferentes tiempo, hace una comparación y se remite con melancolía al recuerdo plasmado por medio de una serie de imágenes tales como las sombras y perfumes.

El tema de la muerte (primero la boda y luego la muerte), tiene una detallada descripción sobre el aspecto murtuorio, reflejando así las sensaciones n que se traducen las mismas descripciones.

domingo, 25 de abril de 2010

¡Y el Boom!

No sólo hay que alzar la voz, hay que saber qué decir también; sobre todo, saber cómo decirlo.
Por eso el tan sonado "Boom Latinoamericano", por eso su éxito. ¡Claro! cómo no iba a hacer ruido un movimiento literario así si algunos de los escritores latinoamericanos (en el exilio, por supuesto), decidieron comenzar a escribir sobre la denuncia social -ya vemos que no sólo Fray Bartolomé años atrás-, sobre eventos 'irreales' y apoyándose en un lenguaje contundente, fuerte.

Al leer novelas escritas durante el boom, nos abraza una ola de magia, mezclada a veces con crudeza. Nos adentramos a un mundo de metáforas excelentemente estructuradas, inteligentes e increíblemente bellas.

En Rayuela, por ejemplo, la belleza de la historia entre Oliveira y la Maga, a la par con la forma en que está escrita, logran que quien la esté leyendo se emocione al grado de querer saber qué va a pasar después, pero a su vez sin querer que termine, sin llegar al final.

Brevísima

Se necesita una sola voz para empezar a hacer ruido. La voz de la denuncia ante la injusticia. Esa que siempre ha existido y existirá.
En la brevísima, es Fray Bartolomé de las Casas quien juega ese papel. A la vista de muchos (los conquistadores, siendo más exactos), la masacre y los tratos que se le daban a los nativos, era necesario para poder controlar (¡Vaya que de la historia se aprede!-Dictadores-).
Literatura. Es una denuncia. La inconformidad ante esa situación TIENE que escucharse para poder evitar que siga ocurriendo. Porque a la vista de muchos otros no es justo, ni el trato, ni atentar con la dignidad humana.

Conocemos que uno de los primeros personajes con conciencia social y que en realidad intentó hacer algo fue Fray Bartolomé. No ha sido el único. ¿Quién está levantando ahora la voz?

Cortés, Cortés, Cortés...

Siempre veremos con asombro lo que es nuevo para nuestros ojos. Si a esto le sumamos la sensación de dominio sobre lo que acabamos de conocer, resulta entonces algo mágicamente fascinante. Fue precisamente lo que sucedió con Cortés al llegar a nuestro continente. Ese es un punto de la historia en donde claramente vemos la disyunción de los latinoamericanos frente a alguien extranjero.
No es coincidencia que entre mexicanos, guatemaltecos, chilenos, panameños, etc, nos sintamos como hermanos, pero llega alguien de alguna otra nacionalidad fuera de América Latina y la actitud es totalmente distinta. Está la sensación de inferioridad.


Llega Cortés y, por sensación de culpa, por la creencia en los Dioses, o por lo que sea, logra tomar posesión de las ciudades prehispánicas. ¡Cómo no se iban a 'aprovechar' de ésto los españoles! Hasta se podría decir que fue más sencillo.
Y sí, "abusaron" de su hospitalidad, pero con permiso de los habitantes.
Como latinoamericanos, y sobre todo como mexicanos, no vemos la postura de que eso sucedió hasta donde lo permitimos (y paradójicamente seguimos hablando en plural). Que si sucedió todo relacionado con la conquista es algo que se tiene que entender para poder continuar. El camino más fácil es 'olvidar', aunque se sepa qué pasó, olvidamos el cómo.
No es algo que no conozcamos, pero sería bueno momento para ya de una vez hacer a un lado los resentimientos y complejos porque el mundo globalizado exige ir a la par o desaparecer. Para dejar a un lado las etiquetas como "tercermundistas" o incluso "latinoamericanos", porque esto no tiene porque hacer menos nuestra dignidad.

Pero lo nuestro es pasar...

Todo pasa y todo queda, dijo Antonio Machado.
Las vanguardias son un ejemplo. Cubriendo con las necesidades que exige el tiempo, han existido "modas".
Una visión, tal vez, un tanto evasiva de la vida y sus situaciones. Verla de otra forma por que la forma real de apreciarla no nos gusta. El paso de las vanguardias en los años, no ha sido únicamente en la literatura, sino en el arte en general. ¿Por qué no ser diferentes? Romper con los cánones; atrevernos aunque después seamos etiquetados como "raros".
De no haber existido este tipo de pensamientos, el impulso de las vanguardias hubiera sido imposible y no hubiesen tenido tanto 'éxito'.
Sí, pasaron, ya no están "vigentes"; pero dejaron su marca en la historia, tanto del arte como en la literatura. Marca necesaria para conocernos mejor como humanidad. Para saber que el arte, en cualquiera de sus expresiones es y ha sido siempre una válvula de escape de sentimientos que jamás se podrán decir de alguna mejor manera.